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miércoles, febrero 13

Una Noche

Aventurera
borro todo mi temor al llegar al anillo de tu candor
qe no se acabe la ilusión al apagar este monitor.
Rodeado de oscuridad sus ojos me dejan ver
y el alivio de un beso al fin me deja dormir.
Un trozo de cartón encierra todo el recuerdo
qe dejó de ser un pensamiento lejano
allá por la azotea de mi cuerpo.
Ahora la bemba de mi rostro
lleva un dulce nombre
Cien metros pasean la dicha del mañana
se alzan las mejillas al mirar atrás
y al rechazar mi vuelta
decido llamar al camino escondido
y te siento llover
y te siento volver
a tres puertas de tu lecho
y a cien metros la llevo en mis labios.