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lunes, abril 19

Elecciones


Usé mi última arma: la palabra. No sé si hablo mejor de lo que escribo o al revés, pero debía hacer algo y le dije todo sin rodeos, le pregunté, lo encaré y le dije lo que pensaba, lo que sentía, lo que quería y lo que creía.
Recuerdo haber sido así de honesta antes, pero tal vez mi tono, mi mirada, mi decisión fue distinta a las veces anteriores porque esta vez despertó, conseguí una reacción, conseguí la reacción que yo quería, que necesitaba.
Esas que te empilan a seguir, a luchar, a intentar. Él y yo nos queremos, en verdad lo hacemos, de eso no hay duda alguna. Si hay algo más real en mi vida, es el amor que siento por él, si hay algo más jodidamente importante que he hecho en toda mi vida, ha sido mi decisión de irme a vivir con él. Así que por ahí no iba el asunto, lo que yo sentía era que me había abandonado, que me tenía descuidada, que estaba sola y eso es profundamente feo, hiriente y duro.
Le hablé de tal forma que entienda, sin lágrimas en los ojos y sin gemidos chilindrinescos, entendió y aceptó su error. Intentémoslo, dijo. Al principio me rehusé, pero fue más de engreída que por otra cosa, porque la que quiso intentarlo siempre fui yo, me jodió que recién quiera hacerlo él, que recién note por el momento que pasábamos, me jodió y me dolió.
Pero me vi desde fuera, odiaba la pose de víctima en la que me había puesto, si bien era cierto que él la había cagado cientos de veces, pues yo tampoco era una santa, había sido tan cagona y tan cojuda como él, así que luego de unas caricias de pura niña que soy, de unos besos, de unas lagrimitas, de unos apachurrones y de una sesión de sexo que tuvo poco de romántico y mucho de salvaje, acepté quedarme, sin condiciones dichas, pero sí pensadas. Estos días decidirán mi futuro, no será una prueba, estos días simplemente servirán para saber qué tanto hemos entendido de lo que queremos juntos, qué tanto sabemos el uno del otro y qué tanto basta el amor que nos tenemos.
Por otro lado, ya decidí que de todas maneras me iré a vivir sola porque esa era mi idea desde un inicio y creo que me hará bien, es una etapa por la cual quería pasar y que no lo hice por vivir con él, no me arrepiento eh, aun lo puedo hacer y lo haré.
Así que esto pasará, seguiré con mi novio porque lo amo, no seguiré viviendo con él porque me amo, veremos qué ocurren estas semanas que le quedan al mes.

No les digo que me deseen suerte, esta no existe.

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